lunes, 16 de julio de 2012

EL SUEÑO MÁS LOCO DE MI VIDA


actitudlibre       
Por: Andrea Cardona


“¡Que querés escalar el Monte Éverest!” La reacción de mi familia fue de total asombro, rayando en incredulidad.

Después de varios años de vivir fuera de Guatemala, regresé muy entusiasmada a casa y conté la noticia -o como ellos le llamaron, “la ocurrencia”-. No creían que hablaba en serio y no los culpaba, porque jamás notaron en mí algún indicio de deportista, menos de deportista extrema.

Cuando aún estaba en el colegio, mis deportes favoritos eran “el matado” y el Kickball pero preferí ocupar mi tiempo en cosas menos triviales, en otras palabras, platicar con mis amigas.

“Sí” –continúe-, “quiero ser la primera mujer de Guatemala que lo haga. Quizás hasta de Centroamérica”. Una sonrisa pícara escondía las mil emociones que sentí en ese momento al anunciarlo. Aunque para mi familia fue algo descabellado, para ese entonces, yo sabía que sí era posible.

Después de dos años de trabajar como guía en Nepal y otros países de Asia, y después de guiar por séptima vez una excursión que acaba en el campo base del Éverest, experimenté el desafío que representaba esa montaña. Luego su belleza, majestuosidad y silencio penetrante me cautivó al punto de querer escalarla para ver todo desde arriba. Algo tan intenso como inexplicable se apoderó de mis sentidos y me dije: “puedo lograrlo”.

“¿Cómo? –aún no tenía ni idea-. “¿Cuándo?” –supuse que tendría que practicar montañismo por varios años y entrenar hasta que tuviera las condiciones físicas- “¿Por qué?” -quería… tenía que hacerlo. En ese momento no tuve todas las respuestas… solo supe que un sueño había nacido en mí y que estaba lista para el siguiente paso, cualquiera que fuese.

Para definir tu sueño es necesario que te hagas las siguientes preguntas:

1 ¿Me apasiona? Tu pasión es la fuerza que te conecta a ti mismo haciendo que todo parezca más fácil. ¿Qué te absorbe al punto de olvidar el tiempo?, ¿qué te hace feliz?, ¿qué ha sobrevivido las opiniones de los demás, las modas y hasta los deseos de tus padres?

2 ¿Estoy dispuesto a sacrificar mi rutina por él? Ir tras un sueño implica salir de tu zona de comodidad y demanda sacrificios grandes que al final te recompensan.

3 Hay sueños probables, sueños posibles y sueños imposibles. Si tu sueño es probable, estas apuntando muy bajo y probablemente no sea un reto para ti. Si es imposible, -una ilusión sobrenatural- mejor ni te molestes. En cambio, si es posible, quiere decir que estás dispuesto a adquirir las capacidades para lograrlo.

Define tu sueño HOY y encamínate hacia tu propio Éverest. El potencial de hacerlo realidad está en tu interior.

Puedes visitarme en: www.andreacardona.com

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